En el Consejo de Ministros del viernes 15 de febrero el Gobierno del
Partido Popular presentó un informe sobre el anteproyecto de la llamada
eufemísticamente “Ley para la Racionalización y sostenibilidad de la
Administración Local”. Se trata de una
reforma de la Administración Local que no es tal reforma, sino una verdadera
demolición de los poderes democráticos locales:
1. Esta reforma supone el desmantelamiento de la
democracia local:
ñ La reforma
implica la recentralización y el
control de lo local por parte del Gobierno central.
ñ Ataca a
las competencias y a la autonomía política de los municipios
volviendo a modelos preconstitucionales.
ñ Elimina el
poder de lo más cercano, alejando a la ciudadanía de la gestión de lo público,
fortalece la deriva autoritaria, el alejamiento de la política de una población
que exige más participación, más democracia y más transparencia.
ñ El
Gobierno central pretende más tutelaje,
menos democracia y menos participación en los asuntos públicos.

